Pienso en todo ésto como si perteneciera a un sueño muy antiguo que estuviera tratando de traer a la memoria. No es que no lo vea claro (de vuelta a la pizzería, sabría qué dos mitades escogimos), sino que la secuencia tiene, en general, un toque borroso, difuminado; no obstante, se trata de un borroso bonito, ése de cuando revivimos aquellos instantes lo suficientemente increíbles como para creer, hasta el momento en que suceden, que jamás iban a ocurrirnos.
Y sin embargo, ocurren. De repente, sin ser capaces de imaginarlo, somos los protagonistas de una película ante la que las chicas dicen "y qué tal" sonriéndose y riendo, y los chicos dicen "ostia eh qué grande" y te chocan la mano. Tú y yo dijimos "grazie", y cosas que no pueden decirse por aquí, y también escribiste "todo ha sido perfecto". Ídem Ídem Ídem, una y mil veces.
Poe - "Que tenemos corazón, no coraza"
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