Algunas "cosas" ni siquiera nacen, simplemente ocurren, suceden en un segundo y ya está. Otras, la mayoría quizá, nacen y mueren. Unas pocas nacen y jamás se van. Y también están las que no desaparecen, aunque nunca hayan nacido. ¿Cómo acaba lo que no ha empezado? ¿Puede echarse de menos algo que no ha ocurrido? Las últimas son las peores, sin duda, se quedan ahí atrapadas, con la enorme importancia de lo que no muere y la escasa importancia de lo que no ha nacido.
Una mirada, dos palabras, el beso que no se da, que se va y no vuelve. Tú.
Poe - "Que tenemos corazón, no coraza"
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